Visto el interés que ha despertado la figura de Fernando VII en clase, voy a dejaros aquí una entrada corta sobre la vida de este hombre. Vamos a ver los hechos más significativos de su reinado, que vendrán a confirmar lo que ya sabéis: que fue uno de los peores reyes que ha tenido España.
Infancia.
Fernando VII nació el 14 de octubre de 1784. De bebé fue un niño enfermizo; y al ir creciendo la cosa nunca mejoró. Según cuentan las crónicas era tímido y retraído, con tendencia a la crueldad. Esa timidez y retraimiento hicieron que de mayor se convirtiera en una persona desconfiada, traicionera e hipócrita.
Se intentó que recibiera la mejor de las educaciones. Los más ilustres sabios del reino se las vieron y se las desearon para enseñarle geografía, historia, idiomas, dibujo... Cuentan que era un alumno perezoso y desganado. En lo único que mostró algo de interés fue en el cálculo; quizá por su afición a acumular y contabilizar riquezas.
Primer matrimonio.
En 1802, a los 18 años de edad y siendo príncipe de Asturias, Fernando contrajo matrimonio con su primera esposa y prima hermana, María Antonia de Nápoles. Fue un matrimonio de conveniencia. Según cartas de la propia Mª Antonia, la cosa no iba bien:
«Aquí no hay nada que me atraiga, pues el príncipe no hace que nada cambie a mejor. Siempre está sin hacer nada, yendo y viniendo por la casa y sin querer oír nada sensato, siempre frío, sin emprender algo agradable, ni una diversión»
Durante esta época Fernando empezó a conspirar contra su padre. La idea: arrebatarle el trono para convertirse en el futuro rey de España. Empezó a inventar mentiras y embustes acerca de su madre, de su padre y de todo aquel que se ponía en su camino: que si su madre se acostaba con todos menos con su padre; que si su padre era un flojo y no valía para seguir siendo rey; y otras muchas cosas que no mencionaré aquí por ser de muy mal gusto.
Motín de Aranjuez y secuestro de Fernando VII.
En 1808 Fernando, tras muchas maquinaciones, encuentra el momento perfecto para asestar el golpe definitivo. El príncipe de Asturias llevaba tiempo malmetiendo y poniendo a todo el mundo en contra de su padre. Finalmente ese malestar estalla en una revuelta popular que pone todo patas arriba (motín de Aranjuez), y Fernando es reconocido como rey. Los franceses, viendo que la cosa andaba revuelta, aprovecharon para iniciar la invasión de España. Napoleón Bonaparte, el emperador de los franceses, convence a Fernando para que acudiese a un pueblo francés llamado Bayona, con el pretexto de consolidarle en el trono y confirmarle como rey. Fernando, que como ya hemos visto no era muy listo, picó en el anzuelo. Y una vez allí... se lió la de Dios. Napoleón juntó a Fernando VII con su padre, Carlos IV, para ver qué pasaba. Hubo peleas, amenazas de muerte, la cosa llegó a las manos... Un lamentable espectáculo. Finalmente Napoleón convenció a padre hijo de que, visto lo visto, lo mejor era que nombrasen rey a...
Nos os lo vais a creer...Sí. Napoleón convenció a Carlos IV y a Fernando VII de que lo mejor era que nombraran rey al hermano de Napoleón: José Bonaparte. A cambio ofreció a Fernando ser señor de un castillo en y una paga anual de 4 millones de reales (el equivalente actual a 700.000 €, más o menos). O dicho de otro modo: Fernando VII vendió la corona por una paga vitalicia. Eso os puede dar una idea de lo que le importaba a este personaje España. Igual le daba que fuera invadida, que los ciudadanos fueran asesinados a manos del ejército francés, que hubiera hambre y guerra... Estando él a gusto, le importaban un rábano los demás.
Cautiverio en Valençay.
Una vez resuelto el problema Fernando es enviado a Valençay (un pueblo del centro de Francia). Mientras en España se desarrollaba la brutal Guerra de la Independencia (guerra en la que el pueblo español luchó contra los franceses invasores), Fernando se dedicó a pescar, montar a caballo, dar clases de baile y organizar fiestas.Durante ese tiempo Fernando VII se esmeró en hacer la pelota a Napoleón. Se conservan montones de cartas en las que se humilla y rebaja hasta límites insospechados, pidiendo incluso en una de esas misivas ser adoptado por el emperador de Francia:
"Mi mayor deseo es ser hijo adoptivo de S. M. el emperador nuestro soberano. Yo me creo merecedor de esta adopción que verdaderamente haría la felicidad de mi vida, tanto por mi amor y afecto a la sagrada persona de S. M., como por mi sumisión y entera obediencia a sus intenciones y deseos."[
Sin embargo poco de esto se sabía en España. El pueblo llano sólo entendía que su rey había sido secuestrado. La gente pensaba que Fernando estaba preso en alguna mazmorra inmunda, encadenado y alimentado a base de pan y agua.
Retorno de Fernando VII a España.
Mientras Fernando andaba de fiesta en Valençay, en España se sucedían las batallas por la independencia. Desde 1808 hasta 1812 el ejército francés saqueó, incendió o destruyó gran parte de nuestro país. Centenares de miles de personas murieron. Menos mal que finalmente, y con la ayuda de Inglaterra, España consiguió expulsar a los franceses. En ese momento Napoleón, que era un tipo muy listo, cambió de parecer. Ofreció a Fernando VII devolverle el trono de España a cambio de la paz. Fernando VII podía haber exigido más cosas; pero como era un sinsangre, pues aceptó sin más discusión. Acto seguido abandonó Valençay y regresó a España, entrando triunfalmente en Madrid el 13 de mayo de 1814.
Medidas de Fernando VII tras recuperar el trono.
Creo que ya vais viendo quién era Fernando VII. Al regresar a España decidió que él quería ser un rey de los de toda la vida, un rey absoluto, dueño de la justicia, del poder y de la ley. Por ello tomó una serie de medidas, a cual más retorcida. Aquí van algunas de sus peores decisiones como rey:
- Supresión de la Constitución de Cádiz. La constitución de Cádiz había sido una constitución muy avanzada para su época. Promulgada en 1812, en ella se recogían derechos y libertades fundamentales y el sufragio universal: esto es, que todos los ciudadanos españoles podían votar y elegir a sus representantes. A Fernando eso no le gustaba; de manera que nada más llegar de Francia abolió la constitución. En España mandaba él, y punto. Qué democracia ni qué ná.
- Represión de todos los que se oponían a él. Fernando VII reprimió con puño de hierro a todo aquel que se atreviera a llevarle la contraria. Decenas de miles de personas fueron asesinadas por el simple hecho de querer una constitución democrática.
- Incapacidad para tomar decisiones. La situación en España, después de la Guerra de Independencia, era nefasta: falta de comida, infraestructuras destruidas, crisis económica... Fernando no hizo nada al respecto. Simplemente se dedicó a vivir bien y a dejar que la cosa siguiera su curso. Era su deber intentar hacer algo, y no hizo nada.
- Pérdida de los territorios americanos. La práctica totalidad de América del sur, si exceptuamos Brasil, pertenecía a España. Durante el reinado de Fernando VII todos estos países, a excepción de Cuba y Puerto rico, se independizaron de España. Y como era de esperar... Fernando VII no hizo nada por evitarlo.
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