- Franco muere. El 20 de noviembre de 1975 fallece Franco. Dos días después Juan Carlos I es proclamado rey. Juan Carlos I se encuentra con un panorama nada halagüeño: alrededor del fallecido Franco hay dos corrientes de pensamiento bien diferenciadas, y enfrentadas entre sí. Una es la corriente progresista, que está a favor de introducir la democracia en España. La otra es la corriente conservadora (llamada "El Búnker") que quería que todo siguiese como hasta entonces. Juan Carlos optó por favorecer a la corriente progresista y...
- Juan Carlos I empieza a mover los hilos para que la democracia llegue a España. Para ello destituye al antiguo hombre fuerte de Franco (Arias Navarro, perteneciente al Búnker) y pone en su lugar a Adolfo Suárez (un joven político progresista con ideas aperturistas)
- Adolfo Suárez empieza a prepararlo todo para que haya una constitución democrática y unas elecciones libres. Se siguen una serie de pasos: desmantelamiento de las instituciones franquistas (1976), legalización de los partidos políticos (1977) y finalmente celebración de elecciones libres. En estas elecciones Adolfo Suárez gana con mayoría absoluta, encabezando un partido que se llamado UCD (Unión de Centro Democrático)
- Constitución Española de 1978. Los diferentes partidos políticos se sientan a la mesa para redactar una constitución que sea del agrado de todos. Se intenta conformar a todo el mundo, precisamente para evitar otra guerra civil. La constitución se redactó; se envió un ejemplar a cada casa, para que todos los españoles la leyeran; y después de esto se sometió a votación general (referéndum). El 94% de los españoles votaron a favor de la misma; por lo tanto se aprobó sin mayores complicaciones.
- Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El búnker había ido viendo como, paulatinamente, los progresistas les habían comido el terreno. Casi sin darse cuenta el Franquismo se había desvanecido, y España era ahora una democracia moderna con partidos políticos, constitución democráctica, libertades y derechos... Por ello, y en un último acto de desesperación, algunos militares decidieron dar un golpe de estado. En la tarde del 23 de febrero de 1981 un grupo de guardias civiles entró en el Congreso de los Diputados con la intención de acabar con todo lo conseguido hasta entonces. (Vídeo completo aquí.) Los militares sacaron los tanques a la calle. Todo tenía muy mala pinta, y las cosas recordaban a fantasmas del pasado, de allá por 1936. Afortunadamente el Rey Juan Carlos salió en televisión lanzando un mensaje a toda España, diciendo que ese golpe de estado no iba a ninguna parte. Los militares recogieron velas, nadie resultó herido y el proceso democrático de la Transición pudo seguir adelante.
- Victoria del PSOE en las elecciones de 1982. Después de 46 años, y tras la victoria del Frente Popular en las elecciones republicanas de 1936, un partido de izquierdas, el PSOE, volvía a gobernar en España. Las izquierdas, tras muchos años de ser perseguidas, quedaban así normalizadas. La Transición había finalizado.
Sin embargo, y como ya os he contado, en Historia nada es completamente bueno ni completamente malo. La Transición, aún siendo mayoritariamente algo positivo, tuvo ciertas "lagunas" que mucha gente, a día de hoy, desea corregir. Hay unos cuantos problemas que deberían de ser tratados cuanto antes:
- Jefatura del Estado. Mucha gente piensa que la Jefatura del Estado, acutalmente en manos de Felipe VI, no debería ser hereditaria, sino sometida a votación. O dicho de otro modo: mucha gente desea tener como jefe de estado a un presidente electo, y no a un rey al que no se le puede echar si hace algo mal.
- Independencia del poder Judicial. Los jueces más importantes de España (los del Tribunal Supremo y los del Tribunal Constitucional) son elegidos por los partidos políticos. Ello conlleva a que dichos jueces muchas veces no sean imparciales, ya que deben su posición a los políticos que les han elegido. Mucha gente propone que los jueces sean votados por la ciudadanía.
- Falsa democracia. Sí, estamos de acuerdo en que en España hay democracia. ¿Pero realmente los ciudadanos tenemos capacidad para decidir sobre una u otra medida? Por desgracia, no. La ciudadanía únicamente puede votar a una serie de partidos políticos que luego, en el Congreso de los Diputados, hacen y deshacen a su antojo. Un claro ejemplo es la crisis de la vivienda. Hay mucha gente que no tiene casa, y los políticos hasta ahora no han hecho nada para enmendarlo.
- Incumplimiento de las promesas electorales. Los partidos políticos ganan las elecciones prometiendo a los votantes cosas que luego, en su mayoría, no llevan a cabo. Mucha gente quiere que lo que se prometa en campaña electoral se cumpla, por ley.
- Corrupción. Una parte de la clase política entra en los gobiernos no para servir a España y mejorarla, sino para enriquecerse. Mucha gente propone endurecer las leyes anticorrupción, proponiendo algo muy sencillo. El político que haya robado tiene que devolver lo robado; o de lo contrario, permanecer en la cárcel de por vida.
- Desigualdad territorial. Las diferentes Comunidades Autónomas que componen España están muchas veces a la gresca. Las más ricas quieren quedarse con lo suyo; y las más pobres quieren que las más ricas les den algo. Nosotros, como extremeños, pertenecemos al grupo de los pobres, y reivindicamos que regiones más ricas, como Cataluña o País Vasco, aporten algo más de sus beneficios para ayudarnos a progesar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario